Cosméticos bio, eco, orgánico y natural

Aprende cómo identificarlos y diferenciarlos.

La alimentación, la moda y ahora también la cosméticaintentan cada vez más acaparar el comercio ético y a favor delmedio ambiente. Y aunque su existencia no es nueva, aún resulta confusa la utilización de varios términos relacionados con estos tipos de productos. Cosméticos biológicos, ecológicos, orgánicos, naturales…¡vaya lío! ¿ Cómo identificarlos? ¿ Hay realmente diferencia en cada uno de estos productos? (Publicado en “La Vanguardia”)

Lo que por ahora nos queda claro es que el uso de estas distintas denominaciones pueden confundir más a los consumidores. De ahí que muchas empresas aprovechen para sacar partido de estas etiquetas en el mundo de la cosmética. También es cierto que en el sector del cuidado del cuerpo y la piel los términos “natural” y “ecológico” no están protegidos por ley como sucede con el término “ecológico” en otras áreas como alimentación, que están sujetas a una reglamentación europea.

Es decir, no hay una regulación pública que delimite claramente cuándo se puede hablar de cosmética ecológica o cosmética natural. Pero sí hay normativas privadas que ordenan este tipo de productos y que han sido desarrolladas por entidades especializadas en el sector. Por lo general en esas normativas privadas hay una base común, una serie de criterios que, más o menos, todos los productores cumplen, ya sea de porcentajes o del tipo de ingredientes que se admiten o se rechazan en cada categoría, “pero en realidad no hay un criterio 100% homogéneo”, aclara Montse Escútia, coordinadora del proyecto Ecoestética de la Asociación Vida Sana.

Cabe aclarar que estas normas generalmente no las desarrollan las certificadoras, sino asociaciones u otras partes interesadas que colaboran con las certificadoras que, finalmente son las responsables de revisar el cumplimiento de esa norma y de autorizar, o no, a las empresas a que usen los indicativos de la misma. Este es el caso de BioVidaSana, NATRUE, Cosmos y otras normas. Por lo tanto una de las maneras más fiables a la hora de elegir estos productos consiste en mirar su certificación. Vayamos por partes.

Pinchar aquí para seguir leyendo el artículo publicado en “La Vanguardia”